
Pasaste tu vida con miedo:
miedo a fallar, a estar solo, al anonimato,
dejaste la pluma y las tablas
por miedo a equivocar el camino
y el miedo te devolvió a la tierra
y cambiaste vida por sobrevida.
y al copular temblabas
por miedo a desenraizarte nuevamente
por miedo a perder el ancla
castrante de tu semivida
y te volviste seguro
sin alas, pero seguro.
Ejemplar tu vida,
envidiable tu vida,
¡qué gris tu vida!
Lo incondicional se volvió perentorio,
vegetando, inamovible,
para no perder el equilibrio tan ansiado,
tan volátil y necesario a la vez.
Pasaste tu vida con miedo:
contando monedas y multiplicándolas como pan bíblico,
guardándolas e invirtiendo,
amasando fortuna
y el resto creyó que eso sí era vida
y te colgaron el cartel de exitoso
y te llevaron en andas mientras sus manos
hurgaban tus bolsillos.
Llegaste a ser viejo,
viejo y solo como siempre temiste
y enfermaste
y gastaste tus monedas en camas de hospital
y no en tus fantasías bien guardadas en el banco.
Se te fue la sobrevida
y mientras lloraste por dentro el advenimiento de tu muerte
te diste cuenta que quizás tu muerte vino antes que el comienzo de tu vida.
miedo a fallar, a estar solo, al anonimato,
dejaste la pluma y las tablas
por miedo a equivocar el camino
y el miedo te devolvió a la tierra
y cambiaste vida por sobrevida.
y al copular temblabas
por miedo a desenraizarte nuevamente
por miedo a perder el ancla
castrante de tu semivida
y te volviste seguro
sin alas, pero seguro.
Ejemplar tu vida,
envidiable tu vida,
¡qué gris tu vida!
Lo incondicional se volvió perentorio,
vegetando, inamovible,
para no perder el equilibrio tan ansiado,
tan volátil y necesario a la vez.
Pasaste tu vida con miedo:
contando monedas y multiplicándolas como pan bíblico,
guardándolas e invirtiendo,
amasando fortuna
y el resto creyó que eso sí era vida
y te colgaron el cartel de exitoso
y te llevaron en andas mientras sus manos
hurgaban tus bolsillos.
Llegaste a ser viejo,
viejo y solo como siempre temiste
y enfermaste
y gastaste tus monedas en camas de hospital
y no en tus fantasías bien guardadas en el banco.
Se te fue la sobrevida
y mientras lloraste por dentro el advenimiento de tu muerte
te diste cuenta que quizás tu muerte vino antes que el comienzo de tu vida.
2 comentarios:
es medio autobiográfico pa todos, no?
es la idea...
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