domingo, 15 de abril de 2007

Amor en San Telmo


Dijiste “te quiero” con voz tímida
casi un susurro,
mientras mis ojos resbalaron de los tuyos
y mi boca se trabó de súbito
sin articular siquiera
un “igual”, un “idem”, o un “chócale”
Mi boca con sal tercera

Dijiste “en serio” ante mi silencio culpable
y mis ojos de apropiaron de un horizonte que no existe
mis dedos, empapados con entrañas ajenas
se arrancaron de tu pelo
se metieron en mi pelo,
aterrados

Dijiste “para siempre” al no obtener respuesta
y mis ojos miserables se inundaron
y el peso de la culpa, mis años,
el anillo que estrangula mi dedo,
tus años, mis hijos,
tus sueños, mis suegros, tus padres,
mi jefe, tu profe,
mi Armani, tus calcetas,
mis canas incipientes, tus ganas incandescentes
tus pilas inagotables, mi cansancio de vivir,
sabotearon este amor en San Telmo
y con un frío “nos vamos” ante el citófono
nos vestimos de normalidad
dijimos “adiós” a San Telmo y sus ambientes y sus ofertas
y dijimos “adiós”
yo a mi juventud
y tú a la tuya.